En medio de la fiebre del oro que vive el Estado, debido a la presencia del metal dorado en territorio sonorense y los precios récord que éste tiene, inspectores de la Profepa acudieron a inspeccionar desarrollos mineros en los municipios de Soyopa y Ónavas, al este y sureste del Estado, respectivamente.
"Las clausuras se llevaron a cabo porque los mineros no presentaron su Estudio de Impacto Ambiental para la obtención de oro de placer en la comunidad de San Antonio de la Huerta, en el municipio de Soyopa", informó la dependencia federal. El oro de placer es la búsqueda de pepitas u oro sin refinar que pueden encontrarse a simple vista.
En ese mismo municipio iniciaron un procedimiento contra otros dos grupos de mineros por no presentar el Impacto Ambiental, un documento que emite la Semarnat. "A la empresa denominada Grupo Heras también se le inició un procedimiento ya que la autorización de Impacto Ambiental estaba a nombre de una compañía diferente a la que estaba operando en el lugar, con lo que contravenía los ordenamientos impuestos por la Profepa con anterioridad, por lo que también se le inició un procedimiento administrativo".
En el Municipio de Ónavas, los inspectores procedieron contra dos personas que de igual manera, extraían mineral sin autorización de la Semarnat. En octubre del año pasado, la Profepa clausuró una mina de oro en Soyopa, a unos 200 kilómetros al este de la capital, donde los gambusinos habían talado cientos de árboles, además de que usaron mercurio en el refinamiento del metal, lo que pudo haber contaminado el lecho de un arroyo y tal vez mantos freáticos.
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